Los chakras y la energía “sexual”

Los seres vivos requerimos de energía para mantenernos vivos, como lo son la energía que obtenemos del aire y de los alimentos. Al igual los procesos del clima y del ecosistema de la tierra son impulsados por la energía radiante que reciben del sol y de la energía geotérmica contenida en el interior de la tierra.
Aproximadamente hace 3000 años el concepto de Prana apareció por primera vez en los textos sagrados de la India. Proveniente del sánscrito, Prana significa literalmente: movimiento constante o aliento.
El Prana no es el aire o el oxígeno, es la manifestación de la vida. Te lo explico en otras palabras:
Siéntate y quédate en silencio, exhala. Observa por unos segundos a tu cuerpo. No controles nada. En un momento dado, tu cuerpo va a inhalar, esta es la manifestación del Prana en ti, es lo que te da vida. Sin Prana no hay vida. De la misma manera, el viento que sopla, la lluvia que cae, el sol que te calienta… todo es manifestación de la vida o del Prana. Por eso se afirma que el Prana es Energía Vital.
Ahora, vamos a hablar de los chakras. Los chakras son centros energéticos-emocionales en diferentes partes del cuerpo. El primer sistema sólido de chakras date del Siglo VIII de nuestra era y tuvo cinco chakras. Este sistema se sigue usando en el Tantra Tibetano: Chakra genital o secreto, chakra del ombligo, chakra del corazón, chara de la garganta y chakra de la cabeza. Con el paso de los siglos se desarrollaron sistemas de seis, siete o más chakras. Hoy en día el más usado es del siete chakras, pero hay textos tradicionales tántricos del siglo XII que usan dos sistemas en función de la práctica a desarrollar.
Así que no tomemos a los chakras como descriptivos. Por ejemplo: no tomes literal la definición de que el primer chakra es de color rojo y está en la base del sacro. Esta es una forma de imaginarlo, de sentir la pulsación energética que existe en ese lugar y que se dispara con el deseo sexual. Otra descripción del primer chakra es que es una flor de cuatro pétalos roja. Christopher Wallis afirma que es mejor pensar en que los chakras son prescriptivos y no descriptivos. Cuando te duele la cabeza te dan una prescripción: Toma un paracetamol o toma un ibuprofeno. Ahora toma a la forma en que te describran los chakras como una prescripción y usa la que mejor vaya contigo.
El motivo de este texto es explicar cómo se expresa y transforma el Prana o energía vital en los chakras. Piensa que el Prana se comporta como una energía cinética, el movimiento de la respiración es generado por el Prana y a su vez distribuye a los derivados del mismo Prana hacia el lugar donde se necesitan. El Prana original que entra al cuerpo por la respiración se convierte en sus cinco derivados (prana vayus) que sirven para mover el prana hacia todo el cuerpo, para exhalar, para digerir, para pensar y para moverse.
Ahora lo más importante: El Prana es una energía pura, entonces es un concepto erróneo hablar de “energía sexual”. Eso no existe.
Piensa en el agua, el agua es un elemento vivo y es puro. Si al agua le pones esencia de jamaica y la revuelves (energia cinética aplicada), se convirtió en agua de jamaica. Y lo mismo si le pones limón… El agua no posee la propiedad de transformarse, es por la jamaica o limón que le agregas y la energía cinética concéntrica que la conviertes en agua de sabor…
Lo mismo le sucede al prana que entra al cuerpo. Pasa por un chakra y puede tomar su “sabor”. ¿Qué quiere decir esto?
En el sistema de siete chakras, los tres primeros son instintivos.
1er chakra Muladhara Instinto de Procreación. Conectado con el instinto maternal o paternal. Si la procreación no fuera instintiva, ya no habría humanos.
2do chakra Svadisthana Instinto de Relación. Instinto de tener una pareja, una familia. Conectado con el anhelo de pertenecer a una tribu. Los seres humanos necesitamos pertenecer a algo. Sin este instinto no se hubieran formado tribus, clanes, ciudades, civilizaciones, etc.
3er chakra Manipura Instinto de Asimilación. El hambre, los antojos, son el instinto de asimilar. También la asimilación de conocimiento se desarrolla en este chakra,
En resumen, podemos afirmar que el “sabor sexual” lo ponen el primero o el segundo chakra, y no el prana o la energía de vida. Estos tres primeros chakras se encuentran en el abdomen, al que vemos como un contenedor. El Prana está dando vueltas en este conteneder e intentando expresarse en un chakra.
Si no podemos o queremos poner esa energía o Prana en los chakras sexuales (muladhara o svadishtana) y no ponemos atención en mover ese Prana hacia otros chakras superiores, entonces el prana se va a expresar en el tercer chakra y lo vamos a usar para comer, beber, fumar, ver series en netflix, etc. El origen de cualquier adicción es manipura, el chakra de la asimilación.
Pero, si ponemos nuestra atención mental en la garganta (quinto chakra) el Prana se moverá hacia el contenedor del tórax y se distribuirá en primer lugar en cuarto y quinto chakra, y de ahí subirá al chakra de la cabeza o se moverá hacia las extremidades para accionar. Por eso los practicantes de Yoga usan la respiración ujjayi, con lo que mueven el Prana hacia la garganta.
En el Tantra al desplazar el Prana hacia el tórax, tus chakras del corazón y garganta comenzarán el proceso de abrirse y de trabajar para ti. El prana se convertirá en energía de creación absoluta o de amor infinito. Lo único que tienes que hacer es poner tu atención mental en el centro del pecho y sentir su expansión, con ello el Prana subirá a el tórax y se manifestará en el cuarto y quinto chakra.
Ahora ya sabes que la energía sexual no existe y que el o la sexual eres tú. Agradece tener este mundano placer a tu disposición y úsalo de manera consciente. Imagina poder vivir tu sexualidad de manera plena y con la participación de todos los chakras de tu sistema y no solamente los instintivos. Aquí comienza el camino hacia del despertar del tantra.
Pedro Aumkar