¿La verdadera Historia de la Kundalini II?

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La Verdadera Historia de la Kundalini I
Los practicantes de Tantra, (tántrikas), y los textos del periodo premoderno se basan en dos premisas para describir un fenómeno como puede ser la experiencia de la Kundalini.
1.) La Práctica
2.) La Experiencia
Esto quiere decir que los textos, con algunas rarísimas excepciones, son enteramente prescriptivos y no descriptivos. En resumen solo te indican o prescriben cómo hacer las prácticas, pero no contienen datos en qué tan efectivas son dichas prácticas o cuántas personas despertaron Kundalini como resultado de dichas prácticas. Pero sí sabemos que la tradición tántrica tuvo tanta influencia y fue difundida de manera tan amplia que las enseñanzas y prácticas que no eran efectivas no sobrevivieron.
El texto más antiguo conocido donde aparece la palabra Kundaliní es el Nisvasa-karika, que significa: Las estrofas exhaladas (por Dios), y data del año 600 de nuestra era. Se le identifica a la Kundalini con la Diosa y dice que es la fuente suprema y sustancia de este Universo (Paraprakrti), y también es la Matrix generadora de la lengua sánscrita (matrka).
Encontramos una similar interpretación en una fuente ligeramente posterior y la primera fuente conocida del Linaje Kaula Trika: El Siddha-Yogesvari-mata, que significa, La Doctrina de las Diosas Perfeccionadas del Yoga. En este texto aún no traducido de manera completa al inglés, encontramos este verso:
(Primera parte del verso) La Kundalini es el Jagat-Yoni (el útero del universo o la fuente del mundo). Es la fuente de las tres shaktis primarias: Las tres diosas del trika y sus tres inherentes poderes:
Iccha Shakti, Voluntad,
Jnana Shakti Conocimiento
Kriya Shakti, Acción
Y también es la fuente de todos los sonidos del sánscrito. Así, en las fuentes más antiguas, el término tiene un alcance mucho mayor de lo que la mayoría de la gente cree:
(Segunda parte del verso) Es el nombre de la diosa misma, es la matriz generativa tanto del universo como del lenguaje, especialmente el lenguaje de los mantras.
Desde sus inicios Kundalini es un poder lingüístico y mántrico. Pero es mucho más como iremos explorando.
Encontramos otro uso en un texto del mismo periodo: El Kalottara (la trascendencia del tiempo). datado alrededor del 700 de nuestra era. Kundalini es ubicada e una región específica del cuerpo. Importante: No es la base del torso ni de la espina ni tampoco dice que esté dormida:
La Primordial Enroscada se fusiona con el sol (canal pingala), la luna (canal ida) y el fuego (canal central sushumna). Se experimenta en la región del corazón, donde convergen estos tres canales, permaneciendo allí con la apariencia de un brote enroscado, (como el brote de fuego).
Vemos que Kundalini se caracteriza frecuentemente en fuentes tempranas como enrollada, torcida o curvada. Cuando se endereza en el canal central, se convierte en un poder salvífico (salvador).
Estos tres textos tempranos apenas mencionan la kuṇḍalinī, pero resulta significativo que el término aparezca aproximadamente al mismo tiempo en las dos corrientes principales de la tradición clásica, que eran en muchos aspectos opuestas: por un lado, la corriente no dualista, transgresora y adoradora de las diosas, a veces llamada corriente izquierda o tradición Kaula, y la corriente dualista, congruente con los Vedas y adoradora de Shiva, a veces llamada corriente derecha o tradición Saiddhāntika. En otras palabras, la kuṇḍalinī fue, en su origen, una doctrina exclusivamente tántrica que se originó en los textos y tradiciones de ambas ramas principales del Śaiva Tantra.
Veamos otro verso antiguo. El siguiente verso Kaula tiene un origen desconocido, pero aparece en diversos textos (como el Kulānanda y el Matsyendra-saṃhitā). Aunque su origen es misterioso, sabemos que tiene más de mil años porque Kṣemarāja (c. 1025 d. C.) lo cita. El verso dice así:
ūrdhva-śakti-nipātācca adhah-śakti-nikuñcanāt / rudra-śakti-samāveśam yo jānāti sa panditah:
“Quien experimenta la [clase de] inmersión en el Poder Divino que ocurre debido al descenso del poder superior y la [beneficiosa] contracción/compresión del poder inferior es verdaderamente sabio”.
En el tantra clásico, existe la doctrina de dos Kuṇḍalinīs, citada, por ejemplo, por Kṣemarāja: una Kuṇḍalinī superior en la coronilla, que debe descender hacia el corazón, y una Kuṇḍalinī inferior en la base del cuerpo, a menudo asociada con la energía sexual, que debe comprimirse y estimularse para que ascienda. Al parecer, las dos Kuṇḍalinīs se unen y se fusionan en el canal central, convirtiéndose así en una sola Kuṇḍalinī, lo que provoca la estabilización de la conciencia despierta. Este es un concepto fundamental en algunas formas del tantra clásico (lo vemos, por ejemplo, en Los Sutras del Reconocimiento, capítulo 18) y sugiere que la condición humana normal es la de no estar integrada.
La integración principal, entonces, consiste en unir la Kuṇḍalinī superior con la inferior. Sin embargo, en el Hatha-yoga, esta doctrina se perdió, y así nos brindó la comprensión popular actual de un poder latente en la base del cuerpo (o la base de la columna vertebral) que necesita ser impulsado hacia arriba hasta llegar a la coronilla, donde termina su recorrido. Esto difiere notablemente de lo que encontramos en las fuentes tántricas clásicas.
Además, desde la perspectiva tántrica no dual, esta visión del Hatha-yoga es desequilibrada, e incluso peligrosa en cierto sentido, porque fomenta un movimiento ascendente incesante, inherentemente trascendental y, por lo tanto, contrario a la encarnación. (Esto a pesar del énfasis del Hatha-yoga en las prácticas físicas; vemos la convicción de esa tradición de que el cuerpo es inherentemente impuro en su obsesión con prácticas extremas de “limpieza”, por ejemplo).
El impulso hacia la trascendencia debe equilibrarse, en el yoga tántrico clásico, con el movimiento descendente hacia la encarnación. No se renuncia al impulso trascendental, sino que se aprende a unirlo e integrarlo con el impulso de decir sí a la existencia encarnada. Esa es la clave. A las autoridades tántricas no les habría sorprendido saber que los practicantes modernos que impulsan su energía kundalini implacablemente hacia arriba a menudo sufren brotes psicóticos (afortunadamente, la mayoría se recupera de esos brotes).
En el verso Kaula citado anteriormente se especifican dos causas de la Inmersión divina: cada una es necesaria, pero no suficiente sin la otra. El verso dice que la Kuṇḍalinī superior debe descender, y la Kuṇḍalinī inferior debe contraerse o comprimirse, lo que la impulsa hacia arriba. El verso sugiere que si logras crear las condiciones que faciliten el descenso de la Kuṇḍalinī superior y realizar las prácticas que generan la «compresión» de la Kuṇḍalinī inferior, experimentarás lo que se llama rudra-śakti-samāveśa.
Esto último significa una inmersión experiencial en el poder más intenso de la consciencia despierta. En este contexto, rudra-śakti significa literalmente poder divino. También es un término especializado, donde Rudra se refiere a algo feroz o intenso. Cuando se experimenta rudra-śakti-samāveśa, uno se sumerge por completo en una energía divina intensificada gracias a la fusión de las dos Kuṇḍalinīs. Uno se convierte en una persona verdaderamente sabia, según el verso, pero esto no es sabiduría intelectual, sino comprensión de la verdadera naturaleza de la realidad.
Hasta aquí la segunda entrega: Fuente original: The real story of kundalini. 2022, Christopher Wallis.
Traducción, síntesis y adaptación por: Pedro Aumkar